¿Qué es la gestión financiera?
Cuando
pensamos en nuestra empresa, nos gustaría pensar que conforme va
creciendo será
más auto suficiente, que será capaz de responder por sí mismo a
todos sus
compromisos.
Sin
embargo veremos que a lo largo de la vida de las empresas, estas
necesitarán financiamiento
y también de la aplicación correcta de dichos recursos, así
como evaluar la oferta de financiamientos que existen en el
mercado, ya
sea a corto o largo plazo.
Las
empresas tienen un proceso de crecimiento que puede definirse como la constitución, el desarrollo y la
consolidación.
Pero
entonces ¿todo se refiere a la obtención de recursos?, no es así, también
la gestión
financiera se refiere a aplicar correctamente los recursos que está
generando la
empresa por su actividad principal.
Es
importante que antes de decidir solicitar un financiamiento las empresas
realicen un
análisis a detalle de los estados financieros y de otros reportes que la
dirección de
finanzas elabore, esto con el fin de saber qué necesidad está
teniendo la
empresa y evaluar la capacidad de pago del dinero obtenido y del
costo de
dicho dinero.
¿Cómo se define la gestión financiera?
Empecemos
por definir la palabra gestión, del Latín gestio, hace
referencia a la
acción y a
la consecuencia de administrar o gestionar algo, el término financiera
se refiere
a intercambio de bienes de capital, entonces podemos decir que la
gestión financiera
es la acción de realizar todos los procesos necesarios para el
intercambio de
recursos de capital de una empresa.
Cuando
nos referimos a intercambio de recursos de capital, nos referimos a la
obtención de
recursos financieros para hacer frente a nuestras operaciones si es
necesario,
pero también a la colocación de nuestros propios recursos, si es que
se encuentran
ociosos.
Es
importante situarnos en el tamaño de la empresa, ya que de ello dependerá a qué
tipo
de financiamientos puede acceder. Por su tamaño las empresas se
clasifican en:
MICRO, PEQUEÑA, MEDIANA, GRAN EMPRESA.
En este sentido, la ley 5/2015, de fomento de la financiación empresarial, señala que una microempresa es aquella que tiene menos de diez trabajadores y un volumen de facturación anual inferior a dos millones de euros o un activo total inferior a dos millones de euros; una pequeña empresa es la que tiene un máximo de 49 trabajadores y un volumen de facturación o total de activo inferior a diez millones de euros; y las medianas empresas son las que tienen menos de 250 trabajadores y un volumen de facturación inferior a cincuenta millones de euros o un activo menor a 43 millones de euros. Mientras tanto, las grandes empresas son aquellas que sobrepasan estos parámetros.
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