En la evaluación de los estados
financieros, generalmente se comparan dos o más ejercicios, esto para conocer
la forma en que evolucionan cada una de las partidas o las agrupaciones de
estas, como son el activo, pasivo o capital. El activo y el pasivo igual se
pueden dividir en grupos como circulantes y no circulantes, la forma de
analizar dichos estados financieros se hará de acuerdo a las necesidades de
información de cada organización y a los métodos que se desee utilizar.
Como en los informes anuales suelen
incluir al menos los estados financieros del último ejercicio y los del
inmediato anterior, un examen comparativo entre ambos permite identificar la
evolución de las distintas partidas individuales así como de las masas o
agrupaciones de partidas.
En los métodos horizontales se analiza la
información financiera de varios años.
A diferencia de los métodos verticales,
estos requieren datos de cuando menos dos fechas o periodos, entre ellos
tenemos:
a) Método de aumentos
y disminuciones.
Para
identificar las variaciones y la magnitud de las diferentes partidas de un
estado financiero entre dos fechas; mediante la comparación del año base que es
el que se toma como referencia contra el año presente contamos con un estudio
de análisis conocido como método de aumentos y disminuciones.
Las variaciones
entre ambas fechas serán calculadas de la forma siguiente:
1.
Aumento y
disminuciones en valores absolutos.
2. Aumento y disminuciones en valores relativos.
Para demostrar la aplicación de esta técnica, por ejemplo, se compara el estado
de resultados del año actual con el año base y el año actual con respecto al
presupuestado.
b) Método de tendencias.
Para contar con una opinión más certera
acerca de la situación financiera de la empresa es necesario tener una base
capaz de sustentar nuestras conclusiones, para ello podemos auxiliarnos del
método de tendencias, el cual constituye una ampliación del de aumentos y
disminuciones ya que tiene como base los mismos índices pero nos permite
estudiar más de tres ejercicios.
También es conocido con el nombre de
“método del ritmo económico” y se basa en la proyección de las tendencias. Esto
se logra por medio de series cronológicas de los datos que interesa estudiar.
Los métodos más usuales para obtener las tendencias son:
1) Mínimos
cuadrados.
2) Incremento porcentual relativo
3) Incremento porcentual relativo
1) Método de mínimos cuadrados
Es una técnica de análisis numérico
encuadrada dentro de la optimización matemática, en la que, dados un conjunto
de pares ordenados y una familia de funciones, se intenta encontrar la función
que mejor se aproxime a los datos dentro de dicha familia.
Se utiliza cuando al graficar los datos
se presentan tendencias con características de línea recta.
c) Método de Control Presupuestal.
Este método consiste en vigilar para
poder determinar y corregir las desviaciones que se presenten al comparar las
cifras reales contra las presupuestadas. Tratando siempre de entender o de
reconocer qué fue lo que sucedió, para no haber alcanzado las metas
establecidas en los diversos presupuestos con que cuente la empresa objeto del
estudio.
El analista financiero planeará,
coordinará y dictará medidas para controlar todas las operaciones y funciones.
Su objetivo primordial es el de comparar los resultados reales con los
previstos, para ello deberá seguir la siguiente metodología:
1.
Elaboración de instructivos de bases de comparación.
2. Efectuar las comparaciones de los resultados reales con los estimados.
3.
Interpretación de resultados de la comparación.
4. Estudio de las variaciones.
5. Toma de decisiones
Para analizar los estados financieros en
forma comparativa, generalmente se utilizan los métodos horizontales que son
los más adecuados en la comparación de dos o más ejercicios para identificar
las variaciones y la magnitud de las diferentes partidas de un estado
financiero.


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